The last of us

¿Está a la altura de las expectativas?

The Last of Us: Parte II es un videojuego de acción y aventura desarrollado por Naughty Dog y Sony y dirigido por Neil Druckmann. El título fue lanzado al mercado el 19 de junio de manera exclusiva para PlayStation 4. Es una secuela directa de The Last of Us, el ya mítico videojuego protagonizado por Joel y Ellie. Fue anzado en el año 2013 para PS3 y que a posteriori tendría también una exitosa versión remasterizada para PS4.

Tras 7 años de espera interminable, por fin llegó el momento

El 14 de junio de 2013, Naughty Dog lanzaba al mercado The Last of Us. Un título que nos enamoraría a todos por completo y que se acabaría convirtiendo en uno de los videojuegos más importantes en la historia de PlayStation. Llegó justo en la recta final de la era de PS3, ofreciéndonos un nivel técnico abrumador más propio de next-gen. Las mecánica de gameplay exprimidas al máximo y perfectamente adecuadas al contexto del juego. Una narrativa impresionante y unos personajes carismáticos a más no poder, de entre los cuales, por supuesto, destacarían Joel y Ellie. Un tándem que se ganaría con meritocracia el corazón de todos los jugadores.

Curiosamente, TLOU2 llega en unas circunstancias muy similares a las de su predecesor. PS4 vive sus últimos días de gloria antes de dar el salto a la next-gen con PlayStation 5. Y bien, la papeleta para Neil Druckmann y todo su equipo de Naughty Dog no era para nada sencilla. Hacer una secuela de una obra de arte siempre es extremadamente arriesgado, puesto que la sombra del éxito de antaño puede acabar siendo demasiado alargada. Además (por si la presión fuera poca), TLOU nos contó una historia de manera autoconclusiva. Es decir, Naughty Dog se enfrentaba a la pregunta más difícil de responder en esta industria cuando se lanza una secuela de un «canto de cisne«, cuyo cierre convence a la gran mayoría de jugadores: ¿Porqué hacer una secuela de un videojuego que, a priori, no es necesaria?

Este título solamente tenía dos destinos posibles: decepción u obra de arte. Pues bien, después de 34 horas y 40 minutos de partida voy a intentar explicar cuál ha sido el paradero final de la obra culmen de Neil Druckmann.

Volvemos a las vidas de Joel y Ellie, pero no estarán solos…

En esta ocasión, Naughty Dog decidió apostar por una trama sencilla, humana, y muy convencional: la venganza. Todo lo que vamos descubriendo a lo largo de la historia gira en torno a esta premisa. Si bien es cierto que es un «late motiv» que hemos visto hasta la saciedad en la industria de los videojuegos, Neil Druckmann y su equipo tienen la habilidad de engancharnos a lo que nos quieren contar desde el minuto 0. Muchas veces, los fans tenemos la mala costumbre de creer que una historia necesita tener una narrativa enrevesada con miles de «plot twists» y giros argumentales para ser una obra de arte. Pues no. TLOU2 nos ha demostrado que se puede alcanzar prácticamente el nivel máximo que se le puede exigir a una narrativa de un videojuego sin necesidad de «reventarnos» la mente con malabares circenses de guión.

A la hora de establecer la inevitable comparativa con la primera entrega, en TLOU2 nos encontramos con una trama argumental que está contada de una manera completamente diferente a la de su predecesora. En el título de 2013 nos encontramos con una historia lineal, la cual nos es contada de principio a fin sin desvíos ni fracturas en su estructura. Sin embargo, en TLOU2 nos ofrecen una narrativa fragmentada en diversos bloques. Esta maniobra puede llegar a ser un tanto «perezosa» para algunos jugadores, pero que desde mi punto de vista fortalece y enriquece más a la propia historia. En este videojuego vamos intercalando de manera simultánea los acontecimientos del presente con flashbacks del pasado.

Este «baile» temporal se sucede de principio a fin, tanto en la parte en la que manejamos a Ellie, como en la que nos toca enfundarnos en la piel de Abby. Cierto es que el recurso de los flashbacks está trillado hasta la saciedad, tanto en los videojuegos como en el cine o la televisión. Sin embargo, hay que reconocer que Druckmann lo maneja con muchísima sutileza. Inserta los saltos temporales en el momento conciso, logrando con creces su objetivo con los mismos que no es otro que el de enriquecer los «lores» de determinados personajes como Joel, Ellie, Abby o Tommy, entre otros.

Una narrativa sencilla pero brillante, uno de los puntos más fuertes de TLOU2

Sin duda, uno de los puntos más fuertes e importantes de The Last of Us 2 es su apartado narrativo. Cómo decíamos con anterioridad, el guión es sencillo pero no por ello deja de ser brillante, todo lo contrario. La historia de este videojuego está increíblemente bien escrita. Conecta a la perfección todos los nudos argumentales que se nos presentan tanto en el pasado como en el presente. De esta forma, logra así una gran sensación de inmersión para los que estamos al otro lado de la pantalla con nuestro mando en las manos, evitando así que, a pesar de los saltos temporales, desconectemos en ningún momento de lo que nos quieren contar.

La fuerza narrativa del juego la podemos apreciar desde sus más puros inicios. Cuando Naughty Dog quiere que odies a un personaje lo vas a odiar con todas tus fuerzas, pero cuando le apetezca que lo ames, lo amarás con toda tu alma aún habiéndolo odiado previamente a más no poder… Otro hecho que ensalza la calidad narrativa del título son los diálogos. Tanto los de los personajes principales como los de los más secundarios como pueden llegar a ser los enemigos «randoms» de cualquier escena. Todos, absolutamente todos, aportan algo interesante al jugador sobre la historia.

La diversidad, la gran apuesta personal de Neil Druckamnn

Aunque estemos en pleno 2020, sigue habiendo jugadores (aunque por fortuna, cada vez menos) que se siguen poniendo nerviosos al ver a una mujer (en este caso, a dos) llevando el peso narrativo de un «Triple A«. Pues bien, si a eso le añadimos diversidad racial y presencia intrínseca LGTBI pues ya tenemos el lío montado. Sin ir más lejos, el «review bombing» que sufrió este título en portales de alto prestigio como Metacritic lo acreditan. Qué pena, de verdad.

Dejando a un lado todo lo que rodea al movimiento intolerante y tóxico, TLOU2 apuesta directamente y sin ningún tipo de tapujo o complejo por la diversidad en todos sus frentes. Esto lo hace de la mejor manera posible: con naturalidad. Y es que así es como tiene que ser, un personaje es bueno o malo según lo bien o mal escrito que esté, independientemente de su orientación sexual o su color de piel. De hecho, (y esto ya es algo a título personal mío), las escenas de amor de Ellie y Dina son las mejores que he visto en todo lo que llevamos de generación, tanto por su increíble factura técnica como por su belleza y naturalidad.

Otro recurso que vemos implementado de una manera brillante es el de la tensión. Muchas son las escenas en las que acabamos con las pulsaciones completamente descontroladas, especialmente en los niveles altos de dificultad, en los cuales los recursos brillan por su ausencia y tanto los enemigos humanos como nuestros queridísimos infectados nos llevarán al auténtico límite.

No podemos olvidarnos tampoco del uso de la ambientación y la jugabilidad como recursos narrativos, algo que ya vimos muy bien implementado en la primera entrega. Todas las notas y documentos que nos encontramos a lo largo de todos los escenarios nos aportan algo. Por ejemplo, si vamos a un apartamento y dentro nos encontramos con algún infectado, lo más probable es que en algunos de los cajones nos encontremos una nota que nos explica porqué se ha llegado a esa situación. Estos detalles no hacen otra cosa más que evidenciar el enorme cariño con el que Druckmann y su equipo han esculpido esta obra.

TLOU2 es, literalmente, el juego más grande que nos ha presentado Naughty Dog hasta la fecha. En los niveles de dificultad más bajos, el juego se puede completar perfectamente entre 25-30 horas, pudiéndose extender fácilmente a las 35-40 horas para aquellos jugadores que quieran exprimir al máximo el potencial del título en los niveles de exigencia más elevados.

Naughty Dog nos ofrece uno de los mejores apartados técnicos de la generación

El apartado técnico y gráfico es simplemente apabullante. Solamente el ya legendario e insuperable God of War puede presumir de tener una mayor potencia gráfica (que no técnica) que TLOU2. Sin duda, es en el apartado técnico donde Naughty Dog nos «voló» la cabeza por completo a todos los fans. Absolutamente todos los personajes están increíblemente bien trabajados en este aspecto pero sin duda tenemos que resaltar dos figuras: Ellie y Abby.

El deleite visual va mucho más allá de las expresiones faciales y corporales de los personajes. La ambientación es increíble, hecha a conciencia con el máximo detalle para provocar la mayor inmersión posible al jugador. Todos los recovecos que podemos visitar a lo largo de todas las ubicaciones que tenemos disponibles muestran un nivel de detalle abrumador, enseñándonos de la manera más realista posible las consecuencias de una pandemia zombi.

No se nos olvidará nunca esa exquisita recreación de esa Seattle distópica y apocalíptica bañada por los destrozos de la infección y la guerra. El proceso de inmersión al que nos somete este título es tal que, si en el primer TLOU teníamos la sensación de haber sido testigos de una historia tremenda, en esta ocasión tenemos la sensación de haberla vivido.

Nos encontramos con una jugabilidad exprimida al máximo

Centrándonos ahora en lo que a gameplay se refiere, nos encontramos con una jugabilidad muy cómoda y muy divertida. Nos da la sensación en todo momento de que Naughty Dog se ha esmerado al máximo también en este apartado. Si bien es cierto que las mecánicas de juego están encorsetadas dentro de la ambientación «realista», en ningún momento ésto supone un problema o una bajada de calidad con respecto a los demás componentes del título.

Obviamente, no tenemos un gameplay espectacular y visualmente arrollador como el que nos podemos encontrar en títulos como God of War, Sekiro o Bloodborne.

A la hora de manejar a Ellie como a Abby, tenemos la sensación de que Naughty Dog ha exprimido hasta la última gota todas las variantes. Y es que tanto a la hora de manejar armas de fuego o armas blancas tenemos muchísimas opciones. Lo bueno es que no se mitifica a las protagonistas. Dándonos así la sensación de vulnerabilidad que nos tiene que dar el hecho de manejar a dos seres humanos «normales y corrientes». Tendremos que lidiar con un mundo plagado de engendros zombis mutantes: Corredores, Acechadores, Chasqueadores, Hinchados… y con comunidades humanas armadas hasta los dientes que harán lo posible por destrozarnos. Este hecho es vital a la hora de contextualizar la propia jugabilidad y enriquecer el proceso de inmersión que hemos mencionado con anterioridad.

Sobrevivir no es sencillo

Como no podía ser de otra manera en un TLOU, no faltarán esos momentos de angustia máxima «looteando» hasta el último rincón de los escenarios. Encontrar ese recurso concreto que nos puede permitir fabricar el botiquín que nos salve la vida en el momento más crítico, o esa flecha que nos permita matar a ese Chasqueador que nos tenga completamente arrinconados.

Una vez más, todos estos elementos están implementados a la perfección para que tengamos que sufrir cuando toque, y sufrir de verdad. En este punto he de decir que tras juegos como Sekiro, la dificultad de TLOU2 no es excesiva, ni siquiera en su máxima dificultad. Eso sí, puedo dar fe de que tiene sus momentos críticos y desde luego supone un reto más que decente para cualquier jugador.

De todas las variantes que nos ofrece en su jugabilidad, yo me quedo sin lugar a dudas con la del sigilo y la infiltración. Si bien es cierto que los combates directos con las armas de fuego o los combates físicos también están muy bien cuidados, el sigilo es el punto más álgido del videojuego. Además, esta mecánica de juego te sumerge aún más si cabe en la agónica realidad en la que vive este TLOU2: un mundo plagado de muerte, oscuridad, destrucción y dolor, mucho dolor.

¿Es todo tan perfecto en TLOU2?

En este apartado ya entra la valoración más personal de cada uno.

Personalmente, considero que hay un par de detalles que, de haber sido planteados de otra manera, habrían elevado aún más la calidad de este título. En TLOU2 nos encontramos con un escenario dividido en dos grandes actos. Por un lado, tenemos toda la parte de Ellie y por otro lado toda la de Abby, y es aquí donde encuentro mi primer «pero» con el juego.

Ambas partes transcurren de manera manera secuencial, es decir, primero una y después otra. Pues bien, yo aquí las habría planteado de otra manera. Habría intercalado ambas partes para dar más fluidez a la historia y, además, al estar muy vinculadas las historias de ambas protagonistas entre sí considero que de esta manera habría salido una narrativa más impactante para el jugador. Es indudable que la estructura argumental que decidió implementar Neil Druckmann en el juego funciona a las mil maravillas pero en la recta final he tenido cierta sensación de «pesadez» y de que la aventura se estaba alargando demasiado.

Mi otro «pero» con TLOU2 es su banda sonora. No es mala, ni muchísimo menos, pero sí que reconozco que me esperaba un apartado acústico más memorable. A excepción de un par de melodías, (las cuales son «jodidamente» increíbles, todo sea dicho), todas las demás piezas que escuchamos a lo largo de la aventura se me hacen un pelín monótonas y para mi gusto, el título se queda lejos del nivel ofrecido en este apartado por otros títulos como Horizon Zero Dawn, cuya BSO se te graba a fuego en el corazón desde su primer acorde.

En definitiva, ¿merece la pena The Last of Us: Parte II?

La respuesta es un rotundo. Si bien es cierto que, en mi humilde opinión, se queda un pasito muy (pero que muy) cortito por detrás de la que para mi es la Santísima Trinidad de la generación hasta la fecha: God of War, Sekiro: Shadows Die Twice y Bloodborne. Esto no me impide reconocer, ni muchísimo menos, que Naughty Dog y Sony nos han regalado un título que roza la perfección absoluta en prácticamente todos los aspectos analizables.

Una narrativa brillante, unos personajes que se te adhieren al corazón para toda la vida, unas mecánicas de juego llevadas al límite de sus posibilidades y un apartado técnico que alcanza el trono del Olimpo de la actual generación hacen de The Last of Us: Parte II un título completamente indispensable para cualquier amante de los videojuegos. A falta de ver qué nos ofrecen Sucker Punch y Sony con el esperadísimo Ghost of Tsushima (17/07/2020), TLOU2 se posiciona con méritos propios como principal candidato a la corona de oro de los GOTY 2020.

Valoración: 9/10.

, ,
Artículos Similares
Latest Posts from Mentero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.