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Analizamos las películas y series de los 80’s que merecieron un videojuego

Saludos, queridos amigos de la familia Mentero. Este mes iniciamos un peculiar viaje en dos partes que nos llevará de nuevo hacia atrás en el tiempo. Esta vez con la intención de bucear en las profundidades de las entrañables y muy recordadas estanterías del videoclub de nuestro barrio… ¡Qué buenos tiempos aquellos, jovezuelos! Si aún recuerdas con claridad y con nostalgia aquella época, sin duda te gustará nuestro reportaje de hoy. Por plantearlo en términos algo más actuales, nos encontramos ante todo un What If…? o, en otras palabras, ¿Qué pasaría si en su momento hubieran hecho un buen videojuego de algunas series y películas míticas de nuestra infancia? Porque es indiscutible que hay muchas películas y series de los 80’s que merecieron un videojuego.

La imaginación al poder, amigos y amigas de Mentero. Veamos lo que pudo haber sido y nunca (o casi nunca) llegó a ser. Como diría Jack el Destripador, “vayamos por partes»

EL MAZINGER Z ROJO “MADE IN SPAIN” (MACH BARON)

Para romper el hielo este mes hemos elegido una cinta mítica e inolvidable, no porque sea buena ni por ser una súper producción, más bien al contrario porque era (y es) un bodrio absoluto pero que nos hizo soñar de pequeños. Pero no por ello dejaba de ser una de las series de los 80’s que se merecieron un videojuego. Ya solamente por esa razón se merece un lugar de privilegio en el Olimpo del cine casposo y nostálgico. Me refiero a MAZINGER Z, EL ROBOT DE LAS ESTRELLAS, más conocida popularmente como «la película del Mazinger rojo».

En una época en que las cintas que recopilaban episodios de la serie clásica de Mazinger, triunfaban en todos los videoclubes de España. Un grupo de astutos distribuidores tuvieron a bien darnos gato por liebre y meternos un golazo por toda la escuadra haciéndonos creer que esta película era un largometraje de imagen real de Mazinger Z.

Si Mazinger Z no es una de esas series de los 80’s que merecieron un videojuego, entonces casi podríamos descartarlas a todas.

¿A nadie le extrañaba que el robot protagonista no tuviera ningún parecido con el mítico robot de los dibujos animados? En fin, éramos niños y todo eso nos daba igual, nos tragábamos lo que sea y además estábamos dispuestos a perdonar cualquier cosa. Después de todo en aquella época lo único que nos importaba era disfrutar y ser felices, y con esta película lo conseguimos. ¡Y vaya si lo hicimos!

Con el tiempo supimos que aquella «película» de Mazinger no era otra cosa que un montaje hecho a base de escenas recortadas de varios episodios de la serie MACH BARON (de ahí la MB del cinturón del robot protagonista) que por supuesto nada tenía que ver con Mazinger, más allá del parecido del villano con el Dr. Infierno y muy pocas cosas más.

Sin embargo, el éxito de este loco experimento fue superlativo y aquí en España llegó a inspirar incluso su propia colección de tebeos, obra del mítico Sanchís, autor de Pumby y otras revistas infantiles de la época.

Un éxito de taquilla sin precedentes

Aún hoy seguimos recordando con cariño y a la que pudimos echarle el guante en DVD hace ya unos años cuando el sello Asian Trash Cinema la reeditó de forma más oficiosa que oficial. Algo es algo.

Hay versiones que circulan por Internet que tienen una calidad de imagen mucho mejor y que aún pueden conseguirse por redes P2P. A por ella, auténtico fan de Mazinger. Tu vida no tendrá sentido ni estarás completo hasta que la consigas. Es una basura asquerosamente maravillosa. Si no entiendes esta frase es que no has tenido infancia ni sabes lo que es el placer culpable.

¿Y qué decir de lo que hubiéramos dado en aquella época por un buen videojuego de este engendro? Teniendo en cuenta que las plataformas que reinaban por aquél entonces eran sencillos y modestos ordenadores de 8 bits (Spectrum, Amstrad, Commodore y MSX) se antoja realmente complicado el poder imaginar algo medianamente decente con nuestro Mazinger patrio como protagonista.

Pero ¿Quién sabe? Después de todo, si El Poder Oscuro fue un gran juego de 8 bits con un Mazinger protagonista bastante descarado (aunque recordemos, no oficial) a lo mejor tampoco hubiera estado mal sacar un juego con nuestro querido robot de las estrellas como protagonista. Por desgracia, nunca llegaremos a saberlo… Una serie que mereció un videojuego, sin lugar a dudas, pero será una espinita con la que tendremos que vivir.

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EL HALCÓN CALLEJERO (STREET HAWK)

Si ahora tienes en torno a los 40 años o más, seguramente te habrá venido de repente una extraña sensación al recordar el nombre de El Halcón Callejero (Street Hawk).

Es normal, esta serie de televisión pegó fuerte cuando éramos pequeños (y otros que no eran tan pequeños pero se engancharon igualmente) debido a varios factores que ahora trataremos de analizar.

Lo primero es que en aquella época sólo había dos canales de televisión en España. Y en horario de máxima audiencia (después del telediario) o veías El Halcón Callejero o te echabas la siesta. Si eras de los que pueden sobrevivir sin siesta ahí tienes la explicación. Segundo y más importante, lo cierto es que la serie estaba bastante bien y, lejos de ser un clon de El Coche Fantástico pero con moto, tiene su propia identidad. Supo explotar sus cualidades para hacerse un hueco en la memoria de toda una generación. Algunos se estarán preguntando qué hace aquí hoy El Halcón Callejero, si era una serie de televisión y este es un reportaje en el que hablamos de largometrajes y juegos. Buena pregunta.

Robots patrios, pilotos disfrazados de películas… ¡Olor a magia ochentera!

La respuesta es que, otra vez más (y aviso: no será la última, a continuación te hablamos de Galactica) nos colaron un episodio piloto de una serie de televisión como si fuera un largometraje. Y sí, todo el mundo picó. Vaya si picamos, yo el primero. Y además tengo que confesar que la alquilé un montón de veces, y aún más, cuando el videoclub de mi barrio cerró a finales de los 90. Como casi todos los que no dieron el salto al DVD y se quedaron con sus viejas cintas de VHS. Corrí a comprar la película por una cantidad irrisoria para quedármela de recuerdo. Era la misma cinta que tantas veces había alquilado y con la que soñaba con pilotar esa moto tan chula que tanto me gustaba cuando era niño.

 En la “película” de El Halcón Callejero, que como ya decimos no era tal, sino el episodio piloto de la serie, somos testigos de la primera aparición del policía Jesse Mach. Nuestro protagonista (interpretado por Rex Smith) tras resultar herido en el transcurso de una misión, se queda impedido para conducir su motocicleta. Afortunadamente para él, el agente del servicio secreto de inteligencia Norman Tuttle (interpretado por Joe Regalbuto, habitual de otras series de televisión policiales de los años 80) se interesa por él.

Le propone como candidato para el programa Street Hawk, un proyecto ultra secreto del gobierno en el que un policía motorizado pueda combatir el crimen. Como no, montado en una moto equipada con una inmensa capacidad de fuego y una tecnología punta que la habilita para correr a una velocidad inimaginable.

Como si de un súper héroe urbano salido de los cómics se tratara

El Halcón Callejero surcaba las calles a toda velocidad persiguiendo a los malvados y haciéndonos vibrar a los niños de los años 80 (la serie es de 1985, año absolutamente mítico y maravilloso por muchos motivos) Inexplicablemente y, por lo menos aquí en España, nunca llegaron a reponerla. A pesar de que tuvo índices de audiencia irrepetibles y marcó a una generación que aún la recuerda con nostalgia.

Ni siquiera está editada en DVD en nuestro país, y es casi imposible encontrar alguna edición extranjera que incorpore el doblaje castellano. Pero, por suerte, en Internet hay numerosas comunidades de fans que aún hablan de ella. Ya sé que ahora voy a usar una frase que muchos odian y que está muy explotada, pero es cierto: ha envejecido bastante mal. Es un producto de su época y ponerse crítico con ella es absurdo, injusto y no conduce a nada. Nos quedamos con el recuerdo. Al fin y al cabo, vivimos de eso. 

Ocean desarrolló un curioso y entretenido juego basado en la serie Street Hawk

Realizado para Amstrad y Spectrum. En el que asumíamos el papel de Jesse Mach pilotando el Halcón Callejero patrullando las calles en busca de delincuentes y gentuza de poca monta. A la espera de recibir las instrucciones por radio de nuestro amigo Norman, que iban apareciendo por la pantalla como si de un teletipo se tratara.

El único defecto del juego (que no es un defecto sin importancia, dicho sea de paso) es que la sensación de velocidad era inexistente, y cada dos por tres nos veíamos obligados a pegar frenazos para no estamparnos contra los coches y los escenarios, lo que te acababa por aburrir y frustrar al cabo de un par de partidas.

Por desgracia, ya es demasiado tarde para volver a ver correr a nuestro querido Halcón Callejero por los circuitos de una consola. Es de las pocas series de los 80’s que merecieron un videojuego y que por lo menos tuvo su oportunidad.

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GALÁCTICA, ESTRELLA DE COMBATE

Otra delicia que, si bien ha envejecido fatal, por lo menos ha sabido mantenerse fiel a su espíritu original y a su estilo pretendidamente retro futurista y un tanto kitsch. Nos referimos a esa maravilla cutre (mirad qué gran dicotomía) que fue, es y será siempre la serie original de Galactica, Estrella de Combate. Aunque es de esas películas y series de los 80’s que merecieron un videojuego, aún faltaría recorrido para llegar a ello.

Siguiendo con la entrañable (y lucrativa) costumbre castiza de vender la moto y dar gato por liebre. Nos centraremos especialmente en repasar la cinta de VHS que tantas veces nos llevamos a casa con el episodio piloto de la serie que oportunamente nos vendieron como película. Por aquella época nosotros éramos muy pequeños y no teníamos ni idea de que aquello era un refrito de tres capítulos de la serie, pero la verdad es que nos daba exactamente igual. Lo importante era que aquello tenía pinta de ser una especie de sucedáneo de La Guerra de las Galaxias y con eso ya nos valía.

Nos daban gato por liebre… y nosotros tan contentos.

Como decimos, lo que aprendimos a amar como película un tanto borrosa y casposa, no era otra cosa que un montaje con el episodio piloto de la miniserie original y un par de capítulos más que cerraban un arco (más o menos) auto conclusivo. Redondeando un puro entretenimiento espacial de un poco más de dos horas absolutamente memorables.

Lo primero que llamaba la atención y que automáticamente te conquistaba era ese fabuloso opening con la música de Stu Phillips que se repetiría en cada capítulo (y que seguro que ahora mismo y mientras estás leyendo estas líneas estás canturreando en tu cabeza) hasta convertirse en parte importante de la banda sonora de nuestra infancia y adolescencia.

Lo segundo que entraba por el ojo y posiblemente su principal atractivo era el diseño y la producción, a cargo de John Dykstra. Sí, efectivamente, también trabajó con George Lucas en la película original de La Guerra de las Galaxias. Lo cual era una garantía de que el parecido entre las naves, los efectos de sonido y algunas cosas más que aquí aparecían con aquellas del universo galáctico de Darth Vader y compañía eran algo más que una coincidencia. Incluso hubo follón con demandas por plagio de por medio y bastante lío en los tribunales.

Todo eso eran minucias sin importancia para el verdadero aficionado.

Si recordamos la película de Galactica y el resto de la serie original de 1978 es, entre otras cosas, porque es condenadamente buena, mucho mejor de lo que recuerdas o de lo que te han contado. Está hecha con un presupuesto ajustado y el resultado no podría haber salido mejor. Es puro entretenimiento y evasión que aún hoy en día, transcurridos más de 40 años (se dice pronto) se deja ver y es capaz de entretener, divertir y conmover. Mucho más de lo que pueden decir otros que sin embargo disponen de todos los medios del mundo. Galactica se merece una revisión y un lugar de privilegio en tu videoteca retro particular. Hazte con la serie original en DVD, es fácil de conseguir.

Con respecto a su hipotético juego, creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que estamos ante una de las ocasiones más claramente desperdiciadas de la historia. La serie original de 1978 no contó en su momento con ningún videojuego. Hubo que esperar hasta comienzos de la década del 2000 para poder jugar a un título de Galactica. Se lanzó en PlayStation 2 y Xbox, con motivo del éxito del remake de la serie. Eso sí, en un buen guiño a los fans veteranos de la serie clásica, se introdujeron las naves antiguas y los pilotos más míticos del original. El juego, sin llegar a ser ninguna maravilla, por lo menos entretiene y sirve de justo homenaje a una serie legendaria. De este modo, la serie tuvo el videojuego que se merecía, aunque no fuese de la serie original. Tendremos que darnos por satisfechos.

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LOS GOBOTS

Si fuiste niño durante la década de los 80 seguramente recordarás haber visto en tu videoclub una curiosa cinta de VHS que venía en un estuche doble que se llamaba “El Desafío de los Gobots”. Era un largometraje (no demasiado largo a pesar de ocupar dos cintas) de dibujos animados protagonizado por unos curiosos robots que se transformaban en vehículos.

Más de uno, a juzgar por esta descripción, estará pensando en Los Transformers. Pero no, amigos, lo cierto es que no se trata de la misma serie ni de los mismos personajes. La historia de Los Gobots es bastante curiosa: lejos de ser una copia de Los Transformers, como mucha gente aún cree, ambas series de animación recorrieron caminos muy semejantes y de forma paralela.

Ambas series comenzaron a emitirse en Estados Unidos en 1984 con tan solo un mes de diferencia. El tremendo éxito internacional de la franquicia de Los Transformers posibilitó que la serie de animación sobrepasara  los 100 capítulos. En el caso de Los Gobots el resultado fue algo más modesto: 65 episodios repartidos en 2 temporadas.

Aquí en España los distribuidores, en pleno auge del fenómeno social de los videoclubes, siempre avispados ya preveían posibilidad de negocio en la explotación de esta franquicia. Nos trajeron el episodio piloto de la serie original en forma de largometraje. Ninguna novedad (una vez más, y van…), que es justamente lo que hoy estamos rescatando del cajón del olvido.

Las comparaciones son odiosas pero inevitables. Lo primero que salta a la vista al comparar Los Gobots con Los Transformers es la calidad de la animación y los diseños de los personajes. En el caso de Los Gobots deja bastante que desear y resulta evidente que no están a la altura de lo que pudimos ver en Los Transformers.

Transformers y su mal llamada marca blanca

Sin embargo, es indudable que hay algo atractivo en esta serie. Más allá de su parecido, más o menos razonable, con Los Transformers. Quizá sea un cierto sabor retro difícil de describir, o acaso el recuerdo de los años de la infancia. Lo cierto es que El Desafío de Los Gobots nos hizo soñar despiertos cuando éramos niños, y eso es algo que no tiene precio.

El argumento también era parecido al de Transformers: una guerra civil entre dos facciones enfrentadas durante largos años, los Guardianes y los Renegados que acaban llevando su refriega al planeta Tierra.

En ambos casos se trataba de series animadas que tenían su origen en una colección de figuras de acción transformables, de robots en vehículos (coches, aviones, motos…), pero en el caso de Los Gobots la suerte y la aceptación del público no les acompañaron, y acabaron perdiéndose en el olvido.

A pesar de todo, la serie goza de gran aceptación en Estados Unidos. Aunque aquí en España sigue siendo una gran desconocida para la gran mayoría del público. En su época fue un gran éxito en los videoclubes, en un tiempo en el que solamente existían dos canales de televisión en el país y la única forma de salirte de lo que había programado era tirar de alquiler en el videoclub de tu barrio.

Una reliquia de tiempos pasados con sabor añejo

Igualmente hoy en día sigue siendo disfrutable. Si algún avispado hubiera tenido la buena idea de hacerse con la licencia de Los Gobots para hacer un buen juego de ordenador, estoy más que convencido de que habríamos sido muchos los niños de los ochenta que lo hubiesen agradecido. Sin duda era una de las series de los 80’s que merecieron un videojuego.

Después de todo, si el juego para ZX Spectrum de Los Transformers (pese a ser bastante mediocre) fue capaz de desplegar la maravilla visual de ver a nuestros robots favoritos transformarse ante nuestros ojos, quizá se podría haber hecho algo decente con los Gobots. Al fin y al cabo, su aspecto era bastante más desaliñado y más retro que el de sus primos Transformers…

En unos pocos días volveremos a vernos, en esta ocasión, centrando nuestra atención en series y películas de súper héroes de los ochenta, antes de que el Universo Cinematográfico Marvel llegara para quedarse… ¡Espero que hayáis disfrutado con la selección de películas y series de los 80’s que merecieron un videojuego!

Hasta entonces, ¡Un abrazo!

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1 Comment

  1. De los gobots tuvimos juego para Amstrad CPC, Commodore 64 y ZX Spectrum.
    Llamado «Challenge of the Gobots» (1987).
    No era una maravilla pero al menos entretenía (era una especie de clon del Defender).

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