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Reportaje especial: Los mejores juegos retro para jugar a dobles

Inauguramos nuestra sección de reportajes retro monográficos con un tema candente y más de actualidad hoy que nunca: el multijugador, la posibilidad de jugar competitiva o cooperativamente entre dos o más jugadores, multiplicando así exponencialmente la diversión y ofreciendo una experiencia de juego completamente distinta. No es nada nuevo y siempre ha estado ahí, desde los albores de la industria, pero va cambiando y evolucionando con el tiempo. Antiguamente lo llamábamos jugar a dobles y no teníamos ni idea de lo que se nos vendría encima años después con la aparición de Internet y la posibilidad de jugar online.

Ni falta que hacía, la verdad. Con dos mandos y un amigo que venía a casa a jugar teníamos la llave de la felicidad en la mano. El eterno debate de si hoy en día se está perdiendo el modo historia, que si ahora se lanzan los juegos sin modo offline, que si el multi jugador y que si las expansiones y los paquetes de mapas descargables y que si tal y tal, no tendría sentido de no ser porque se nos escapa un detalle: los juegos los hemos disfrutado en solitario y en modo cooperativo de toda la vida, no es un invento moderno, y el concepto en sí siempre ha sido el mismo, es solo que los tiempos cambian y las etiquetas también.

El tan laureado y celebrado modo multijugador de hoy en día tiene su antepasado directo en el modo de dos jugadores, y justamente de juegos que se disfrutaban mucho, muchísimo más a dobles (como a mí me gusta seguir llamándolos) es de lo que vamos a hablar aquí hoy.

Hemos elegido 20 títulos de entre una selección amplísima, por supuesto entendería las críticas y las disquisiciones en torno a la adecuación y el acierto a la hora de elegir, y por supuesto reconozco que no están todos los que son, aunque sí son todos los que están. Se podrían elaborar cien listas diferentes dependiendo de a quién se le pregunte, pero una cosa es segura: hay por lo menos 5 o más juegos de los que hemos seleccionado que nunca faltarían en esas hipotéticas listas de juegos míticos para dos jugadores. No se trata de hacer una lista erudita ni enciclopédica, esto no es Wikipedia (menos mal que no lo es, por cierto), sino antes al contrario de sugerir, de ofrecer, de proponer unas experiencias jugables absolutamente personales e intransferibles.

Ni siquiera nos hemos atrevido a puntuarlos ni a colocarlos por orden preferente del 1 al 20 ni de peor a mejor, aquí todos son excelentes. Lo único que os podemos decir al respecto de nuestra lista, es que si no habéis jugado a algunos de estos juegos a dobles, ya estáis tardando. He aquí nuestra humilde, pero venerada, selección de la A a la Z.

Altered Beast

Una de esas rarezas convertidas en juegos de culto con el paso del tiempo. Una joya de los tiempos en que SEGA estaba en estado de gracia y le salía absolutamente todo. Encarnamos a un par de guerreros resucitados por el mismísimo Zeus que deberán enfrentarse a una legión de demonios, brujos, zombis y demás criaturas infernales con el objetivo de rescatar a la típica dama en apuros. La misión era particularmente divertida jugando con un amigo, simplificando un poco la tarea (tampoco demasiado, era difícil de todas formas, eran otros tiempos) y convirtiendo la partida cooperativa en competitiva cuando acababas picado con tu amigo por ver quién cogía antes los orbes que te transformaban en bestia (una diferente en cada fase), multiplicando así tu capacidad de ataque.

Barbarian

Pocos juegos han sabido captar el pique de uno contra otro a muerte como Barbarian, haciendo hincapié en lo de la muerte. Aquí no se trataba de pegarle una paliza al rival hasta que se cayera al suelo como en Street Fighter, por ejemplo, aquí la cosa iba en serio: dos guerreros bárbaros armados con afiladas espadas que no se detenían hasta que uno de los dos caía muerto al suelo, y en el mejor (o peor, según te tocara morir a ti o al otro) de los casos, acabar decapitado por ese inolvidable movimiento giratorio que ponía punto y final al duelo cortando por lo sano. Literalmente.

Bubble Bobble

Bajo un engañoso aspecto infantiloide se esconde uno de los juegos para dos jugadores más disfrutables y entretenidos de la historia. Los míticos y entrañables dragoncitos Bub y Bob, convertidos en verdaderos iconos de la cultura pop con el paso de las décadas, se veían aquí enfrentados al reto de atravesar las cavernas infestadas de bichejos malvados con la única ayuda de sus pompas de jabón y su astucia. Jugarlo en solitario era divertido, jugarlo a dobles una droga.

Cabal

Dos mercenarios, dos metralletas (en algunas versiones del mueble arcade original había dos metralletas,
literalmente) y munición suficiente como para empezar la tercera guerra mundial. Muévete, esquiva las balas del
enemigo y apunta bien. Mata, mata, mata, esquiva, tira bombas, dispara, mata, mata y que no te maten ni a ti ni a tu
colega. ¿Qué más quieres? Es tan simple y tan adictivo como suena. Las versiones domésticas sacrificaron parte de la
espectacularidad gráfica en favor de mantener un modo cooperativo que se ha imitado hasta la saciedad pero nunca
se ha superado.

Double Dragon

El título ya lo decía todo. Doble dragón. Dos por el precio de uno. Si no has jugado nunca a esto es que no has tenido
infancia. Ya sabes de qué va, pero recordemos un detalle genial que quizá no se ha valorado como se merece y que
diferencia a Double Dragon de todos los demás juegos cooperativos dos contra el barrio: una vez derrotado el jefe
final, los dos protagonistas se enfrentaban entre ellos para disputarse el amor de la chica a la que acababan de
rescatar. Muy pocas veces se ha vuelto a ver ese detalle de competitividad en un juego de lucha cooperativo.

Dragon Ninja

Similar al anterior, pero dotado de las suficientes marcas personales como para tener entidad propia y aportar algo nuevo al género. Jugarlo en solitario era hasta aburrido, y no dejaba de ser un juego con cierta gracia pero repetitivo y, por supuesto, demencialmente imposible. Eso sí, cuando un segundo jugador se unía a la fiesta, la diversión se multiplicaba por diez. Es como estar dentro de una película cutre de ninjas de la Cannon, solo que aquí te lo pasas bien. Posiblemente, uno de los juegos que más diferencias ofrecen entre jugarlo uno solo y jugarlo a dobles.

Emilio Butragueño Futbol

Con decir que ni siquiera tenía un modo historia ni un modo campaña, ni ligas ni competiciones ni campeonatos de ninguna clase, está todo dicho. No nos engañemos, estaba pensado exclusivamente para jugar contra un amiguete. Lo demás era anecdótico, aún quedaban muy lejos los modos eternos de juego tipo Liga Master o Conviértete en una leyenda, pero a ti te daba igual. Qué demonios, hasta lo de Butragueño era lo de menos, se trataba de llevarte el Tehkan World Cup a tu casa.

Final Fight

Posiblemente el beat’em up más jugado y más recordado de esta lista. Quizá habría que preguntarse porqué. Las
razones son varias: por primera vez el segundo jugador no era simplemente una versión con colores horteras del
jugador 1 y que hacía exactamente lo mismo. Aquí los tres protagonistas tienen por primera vez características muy
bien diferenciadas, y la experiencia de juego variaba significativamente dependiendo de con quién jugaras. Por otra
parte, los gráficos siguen entrando por los ojos aún hoy, todo era exuberante y enorme (Haggar ocupaba casi toda la
pantalla), y por último, por qué no decirlo, Capcom no ha dejado de metérnoslo con cuchara desde hace años, bien
mediante remakes, secuelas más o menos acertadas y remasterizaciones para consolas de última generación.

Gauntlet

Si por algún motivo figura en esta lista, no es precisamente por su espectacularidad gráfica ni por sus efectos de sonido o su argumento. Todo era mediocre en Gauntlet excepto su diversión. No has jugado a nada más adictivo en toda tu vida en compañía de alguien que respira. Jugar solo era insufrible e incluso aburrido. Jugar dos era la caña. Pero jugar tres o incluso cuatro ya era una fiesta. Ahí está la clave: hasta cuatro jugadores a la vez era algo que se adelantó muchos años a su época.

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Marvel Ultimate Alliance

El sueño erótico de todo aficionado a los cómics de Marvel. Un verdadero festín de mamporros, guiños a los fans, un
roster amplísimo en el que están todos los que deben estar en un juego que aspire a representar fielmente el universo
Marvel, donde no faltan hasta los concursos tipo Trivial para sumar puntos de experiencia, y la inconfesable sensación
de que vuelves a tener quince años. Jugarlo tú solo es divertido, pero con un amigo esto es un desmadre. No hay
palabras. ¡Es la hora de las tortas! Por cierto, si no has entendido esta última frase… no mereces llamarte fan de
Marvel.

Pong

Año 1972. Un respeto a los ancianos. Dejen paso y hagan la reverencia, damas y caballeros. Ante ustedes, el primer
videojuego realmente divertido para dos jugadores
. Por eso está en esta lista. Si piensas que dos palos y una pelota
pixelada (qué demonios, era un cuadrado que rebotaba) no pueden ser divertidos, piénsalo otra vez. Dale una
oportunidad y entenderás de qué hablamos. Adelantado a su tiempo varias décadas, no había tecnología como para
ofrecer algo mejor visualmente, pero eso sí, sobraba talento e imaginación. Imitado y pirateado hasta el aburrimiento.
Olvida todo lo demás, este es el que lo empezó todo.

Power Stone (Dreamcast)

El apocalipsis y la locura total hecho modo multi jugador competitivo. Tres contra uno, uno contra tres, todos contra todos. Elige un personaje y enfréntate en escenarios geniales y llenos de belleza a otros tres rivales, consigue los ítems que te transforman en un personaje súper poderoso y machaca a los que aún queden en pie. Como decían en Los Inmortales, solo puede quedar uno. Una joya de las muchas que nos regaló la Dreamcast, coronada por una secuela aún más grande y mejor y un recopilatorio para PSP absolutamente imprescindible. Capcom en estado de gracia.

Pro Evolution Soccer (PS2)

En los tiempos de gloria de la PlayStation 2, no existía debate entre si era mejor el FIFA o el PRO, la duda hasta ofendía. Por supuesto que el Pro Evolution era infinitamente mejor que el FIFA, y además jugando contra otro la cosa ya adquiría tintes dramáticos. Si por algo recuerdo mi etapa con la PS2 con especial cariño y nostalgia, es por aquellas impagables pachangas a dobles contra el cuñado o el amigo ingenuo que pensaba que tenía algo que hacer con ese otro mando. Si quieres jugar a un juego de fútbol para dos que enganche como el pegamento, busca cualquier entrega de Pro Evolution Soccer de las que salieron para PS2.

Quake 3 Arena (PC)

Quizá la apuesta más moderna de toda esta lista. Aquí ya no se trataba de jugar uno contra otro, ni siquiera uno contra otros, es que ya directamente la cosa se nos iba de las manos: vía online, se nos ofrecía la posibilidad de saltar a un campo de batalla virtual habitado por, literalmente, jugadores de todo el mundo entero. Shoot’em up subjetivo, sí, pero no es para ti solo, egoísta.

Disfrutado hasta el éxtasis en Dreamcast y sublimado en la versión de PC, Quake 3 puso la guinda al pastel con esta entrega, que sentó las bases de lo que sería años después la explotación del multijugador hasta convertirlo en un negocio (asqueroso e indecente). Aquí todavía era algo inocente, original y divertido.

Showdown Legends of Wrestling (PS2)

El gran desconocido de la lista. Más de uno se preguntará qué hace este juego aquí, compartiendo cartel con leyendas de primera línea. Bien, dejadme que os diga algo: si alguna vez habéis querido imaginar qué se siente al meterte en un ring de lucha libre enfrentándote con 30 mastodontes a mamporro limpio hasta quedar eliminado o ser tú el superviviente, entonces tienes que jugar a esta joya que pasó con bastante más pena que gloria allá por 2004 en PlayStation 2. Es lo más parecido a participar de verdad en un Royal Rumble (Todos contra Todos) que vas a hacer en tu vida, un verdadero pique en modo multi jugador que raras veces se ha recreado de una forma tan divertida. Además, están todos los luchadores de nuestra época, no esos tíos feos sin carisma de hoy en día.

Singstar (PS2/PS3)

Si no has estado en alguna fiesta en la que había una PlayStation con un Singstar y toda la gente arremolinada en torno a un par de micros y un grupo de gente perjudicada dándolo todo, es que no has estado en ninguna fiesta que merezca la pena recordar. Dos micros, dos equipos, canciones horteras, años 80, unos cubatas. Bueno, muchos cubatas. ¿Qué más quieres? ¿Singstars de vuestros grupos o artistas favoritos? Pues también. Hay una comunidad mod de SingStar enorme y muy activa que ha sacado versiones más oficiosas que oficiales de todo tipo de grupos, géneros y estilos. Hay hasta un Singstar Michael Jackson y un Singstar Dibujos Animados que son buenísimos, una lástima que nunca se decidieran a comercializarlos de manera oficial.

Street Fighter II Turbo (Super Nintendo)

Qué pena que no saliera un par de años antes, acompañando al lanzamiento de la Super Nintendo, porque era justo con lo que soñábamos todos en esa época: la versión definitiva de Street Fighter II para poder jugar un torneo de uno contra uno utilizando a los 12 personajes, pasando de uno a otro en combates de un jugador contra otro. Las combinaciones eran enormes, y si te aburrías de los combates normales, podías elegir al mismo personaje: Ryu contra Ryu, Ken contra Ken, y así hasta pasar por los 12 personajes. Seguro que pasasteis más tiempo jugando contra un amigo o un primo que jugando solos.

Superman (Arcade)

Igual voy a decir una barbaridad, pero nunca entenderé cómo un personaje tan genial como Superman ha tenido una galería de villanos tan pobre y unos cómics tan aburridos. Comparado con otros como Spiderman o Batman, Superman nunca ha resultado tan emocionante ni divertido en ese aspecto, quizá porque nunca encontró un rival a su altura. Sin embargo, en este arcade bizarro y extraño pero tremendamente adictivo (sobre todo jugando a dobles) todo era distinto: enemigos atractivos, uso inteligente y espectacular de los superpoderes, desarrollo frenético y variado, y ante todo y sobre todo, ese Superman hortera y de colores imposibles que manejaba el jugador 2.

Teenage Mutant Ninja Turtles (Arcade)

Una de nuestras máquinas recreativas favoritas de todos los tiempos. No solo porque supo llegar a tiempo en el momento exacto (llegó en plena fiebre de las Tortugas Ninja y poco antes del estreno de la primera película de imagen real), sino también porque fue la culpable de que estuvieras contando los minutos que faltaban para salir corriendo del colegio a jugar en compañía de tus amigos a esa colorido y maravilloso mueble arcade de cuatro mandos. Imitado pero nunca superado.

Virtua Tennis (Dreamcast)

Su nombre debería aparecer junto a la definición de droga en el diccionario. Las (aparentemente) inocentes partidas de dos jugadores solían acabar transformándose en verdaderas batallas campales en las que ganar o perder dependía de un simple descuido, un simple fallo tuyo o de tu rival que podía hacer que la victoria se decantara de cualquier lado en un solo segundo. Literalmente. No has jugado ni jugarás a nada igual de adictivo contra otro ser humano en tu vida, ni volverás a soltar blasfemias e improperios semejantes al perder una partida como lo hacías con esta joya absoluta. Si te gusta el tenis es tu juego, y si no, pues también. Es lo que tiene, le gusta a todo el mundo, como el dinero.

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