El top 10 de Game Boy que no puedes perderte

La década de los 80 avanzaba, y al mismo tiempo avanzaban en paralelo nuevas ideas, nuevos conceptos y nuevas técnicas para intentar alzarse con la victoria en esta carrera de locos en la que se había convertido la competición por conquistar el mercado del entretenimiento electrónico. De nuevo, Sega y Nintendo continuaban acaparando las miradas y la atención de todo el mundo, y es que si algo había quedado demostrado para estas alturas de la película, es que con los viejos ordenadores domésticos de 8 bits tocados de muerte y entrando ya en el final de sus respectivos ciclos vitales, las consolas de Sega y Nintendo apenas tenían rival.

Poco a poco, y de forma progresiva y lenta pero inexorable, todos los que habíamos sido niños durante los primeros años de la década empezábamos a mudarnos de barrio y a cambiar de equipo, dejando de lado nuestros sufridos y aporreados joysticks para abrazar las nuevas tecnologías que no dejaban de llegar desde Japón. Sega y Nintendo librarían, años después de su primer asalto épico, otro combate espectacular que les llevaría esta vez hasta un nuevo escenario deportivo.

La siguiente batalla se libraría en una nueva cuota de mercado, completamente golosa y revolucionaria, que no era otra que la de la conquista del mercado portátil. ¿Puede haber algo mejor que disfrutar de tus juegos favoritos de la infancia en casa?…Por supuesto, y ese algo es hacerlo donde te dé la gana. Poder llevarte tus cartuchos favoritos a la playa, la piscina, el campo, la montaña o al patio del colegio era algo difícil de describir y una moda que a finales de los ochenta alcanzó su punto más álgido.

Primero Nintendo (1989) y muy poco después Sega (1990), consiguieron hacer realidad lo que tan solo unos años antes parecía algo más propio de la ciencia ficción o los delirios de un alcohólico, convertir en portátiles las gloriosas experiencias jugables que pocos años antes ya habían logrado brindarnos en nuestras casas. Así pues, primero Game Boy en 1989 y tan solo un año más tarde Game Gear en 1990 se convirtieron en el objeto de deseo de millones de jugadores repartidos por todo el mundo. La tentación era demasiado grande, tan grande, al menos como fue el siguiente capítulo en la historia particular de los míticos combates librados por Sega y Nintendo con el paso de los años.

¿Cuál fue mejor? ¿De ellas cuál vendió más? ¿Cuál fracasó, si es que se puede hablar de fracaso como tal? ¿Y era realmente la vencedora la mejor de las dos?…Demasiadas preguntas y, lo que es peor, unas respuestas que me temo que hoy en día, 20 años después, siguen sin estar del todo claras. Al fin y al cabo, y como ya dijo el bueno de Ramón de Campoamor, todo depende del color del cristal con que se mira. Y en este caso, tanto el cristal de la pantalla de Game Boy como el de la Game Gear, nos dejaron ver cosas realmente interesantes.

De lo que no cabe ninguna duda es de que Game Boy pegó primero y como dicen por ahí, el que pega primero pega dos veces. A continuación vamos a dar paso a una pequeña selección de 10 (pequeños) grandes juegos de Game Boy que personalmente no puedo dejar de recomendaros…

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Tetris

Empezamos pegando fuerte con un auténtico clasicazo entre los clásicos. Y además te lo ponemos realmente fácil, porque si tienes una Game Boy tienes todas las papeletas para tener también el Tetris, y es que venía de regalo con la consola en el pack más famoso y extendido que salió a la venta, al menos aquí en España.

Tener ente tus manos una Game Boy con el cartucho del Tetris dentro es un billete de ida sin retorno hacia un mundo de sensaciones y felicidad. Jugar al Tetris es un fenómeno que ya hasta se estudia en las universidades y da nombre a un efecto placebo (“el efecto Tetris”) que se usa en Psicología para explicar las sensaciones y experiencias asociadas a los centros de placer del cerebro humano. No te vamos a contar a estas alturas en qué consiste el Tetris, pero sí te vamos a dar un consejo: juégalo en la playa, en la piscina o donde quieras, pero procura que no haya mucha gente a tu alrededor, porque las blasfemias e insultos que puedes proferir debido a su peligroso nivel de adicción y enganche son dignas de aparecer en los libros de Historia.

Posiblemente uno de los 10 mejores juegos para Game Boy de todo su enorme catálogo; sigue siendo a día de hoy, y con permiso de la versión arcade original, mi versión favorita del juego que ha batido todos los records habidos y por haber. Tiene una jugabilidad perfecta, y si eres capaz de perdonarle el no poder jugar en color (a mí personalmente me da exactamente igual, lo que quiero es disfrutar con un juego); Tetris para Game Boy hará que los centros de placer de tu cerebro se enciendan como las lucecitas de un árbol de Navidad. Diversión retro en estado puro, no han pasado los años por el Tetris de Game Boy y sospecho que nunca lo harán. Es inmortal. 

Space Invaders

Uno de los motivos por los que adoro a Game Boy es porque entre sus juegos abundan los clásicos retro inmortales. Como es el caso de este Space Invaders que ahora nos ocupa. El arcade original es, de lejos, una de las mayores contribuciones que se hayan hecho jamás a la historia de los videojuegos.

Quizá sea porque pasé incontables horas jugando y viendo jugar a la máquina recreativa original aquellas largas y maravillosas noches de las vacaciones de verano, quizá sea porque era niño o quizá sea porque Space Invaders siempre me ha fascinado a pesar de lo mal que ha envejecido con el paso de los años; lo cierto es que llevarte este cartucho junto con tu Game Boy a la playa o a la piscina es toda una experiencia gloriosa.

La versión para la portátil de Nintendo es una de las mejores, pese a lo rudimentario de su desarrollo y su factura técnica, precisamente por eso, porque la magia del clásico original es intocable y porque la gracia está en jugarlo tal y como era, sin necesidad de nuevos fondos ni espectaculares escenas de video, aquí lo que cuenta es moverse rápido, saber esquivar y disparar aún más rápido todavía.

Sentirás un alivio especial y cómo sube tu adrenalina cuando a medida que las naves de los invasores se acerquen a tu línea de defensa también aumente tu capacidad y velocidad de disparo, será entonces cuando la cosa se ponga interesante: al principio el ritmo es desesperantemente lento, pero
poco a poco la cosa se anima, Space Invaders va en crescendo, como las grandes obras maestras, sabiendo dejar para el final lo mejor de lo mejor.

Uno de los mejores juegos para llevarte a la playa en verano, te harán sudar la gota gorda, y justo después de unas cuantas buenas partidas a Space Invaders y haber entrado en calor, será el mejor momento para tirarte al agua de cabeza.

Disfrútalo tú solo o en compañía, pero recuerda que mientras más gente haya a tu alrededor peor lo tendrás para disimular los gritos de cabreo cuando te maten. Porque te van a matar, te lo aseguro. No tiene final, cada vez va más rápido hasta que mueres. Como la vida misma. Disfruta mientras dure… 

Tennis

La Game Boy también era ideal para los juegos deportivos, es un género que se le da especialmente bien
a la pequeña de Nintendo. Si puedes echar en la maleta el Game Boy Tennis cuando te vayas de vacaciones no te arrepentirás, es una apuesta segura.

Ahí tienes a Mario como estrella especial invitada, haciendo de juez de silla para ser testigo de algunos de los mejores y más vibrantes partidos de tenis que una consola pueda ofrecerte. Hoy en día, y después de haber probado Virtua Tennis y otros grandes exponentes de este deporte, no te sorprenderá comprobar que este pequeño cartucho no es rival para los grandes del género, pero la experiencia de jugar a Tennis en Game Boy tumbado en la arena de la playa o en tu toalla es absolutamente impagable.

Es un auténtico vicio, no podrás parar hasta ganar sus torneos, y te aseguro que te preguntarás con asombro cómo es posible que una consola tan primitiva y tosca como la Game Boy y un juego tan rústico y básico como este sean capaces de producir tal diversión y generar situaciones en las que sentirás que lo que está en juego es mucho más que un partido de tenis. Una maravilla. 

NBA All Star Challenge

Otra pequeña joya de Game Boy y el deporte, NBA All Star Challenge es una gloria del pasado que si lo juegas hoy en día te recordará porqué te gustaba el baloncesto cuando estabas en el Instituto, y porqué las estrellas clásicas de la NBA como Michael Jordan o Larry Bird eran mucho más grandes que cualquiera de las actuales.

Aunque solo fuera por hacer ese particular viaje al pasado y rememorar a las estrellas más emblemáticas de este deporte de los años ochenta, ya merecería la pena llevarse este NBA All Star Challenge a la playa o la piscina, pero es que además se trata de uno de los juegos más divertidos para tu Game Boy por méritos propios, independientemente de que te guste o no el baloncesto. Descubrirás cómo un juego tan básico y elemental puede ser algo tan sumamente divertido. Te dan ganas de aplaudirte a ti también cuando consigues encestar.

Y es precisamente por esa capacidad que tiene este cartucho para entusiasmarte y meterte en los partidos por lo que es una alternativa excelente para darle de comer a tu Game Boy. Jugarlo en la playa o en tu lugar favorito de relax vacacional es toda una sensación. Ideal para echar unas partidas rápidas y quedarte con la placentera sensación de haber comido bien sin tener el estómago lleno y sentirte pesado. Como los aperitivos más sabrosos y los mejores platos, se disfruta mejor en pequeños bocados y en pequeñas cantidades. Ideal para darte un descanso de otros juegos más intensos y volver luego a ellos al cabo de un rato.

Tuvo una segunda parte que mejoraba a éste en todos los aspectos, pero le rendimos tributo y le tenemos un cariño especial por haber sido el primero.

Heavyweight Championship Boxing 

Y continuamos con el deporte, aunque poco a poco y de forma sucinta nos vamos adentrando en otro género, el de los juegos de lucha. Game Boy también cuenta con varios juegos de peleas que te proporcionarán incontables horas de diversión, sangre, sudor y lágrimas. Heavyweight Championship Boxing, que así se llama el invento, te trae toda la emoción y la épica del boxeo hasta tu pequeña Game Boy y el lugar donde tú elijas jugarlo. Aquí lo tienes todo para disfrutar del boxeo en toda su gloria.

No necesitas gráficos foto realistas ni complicadas secuencias de botones para ejecutar espectaculares combos, los dos botones de tu Gameboy y las flechas direccionales de movimiento son todo lo que necesitas para emular los dos brazos y el tronco de un boxeador que se mueve, esquiva y golpea como si estuviera en un ring de verdad.

El juego tiene dos vistas y dos planos de ejecución totalmente distintos: al empezar el combate, una vista lateral te dará la posibilidad de acercarte a tu rival e intercambiar los primeros golpes, pero cuando entres en el cuerpo a cuerpo se activará la vista en primera persona, el verdadero motor del juego, y donde Heavyweight Championship Boxing da lo mejor de sí.

Deberás usar los dos puños sin parar, acertar al rival en donde no sea capaz de cubrirse y ser rápido, tener puntería y saber esquivar. No se trata solamente de machacar botones y de dar puñetazos, si abusas de esta mecánica tu boxeador se cansará y la potencia de tus golpes caerá en picado. Además, deberás saber cuándo retirarte y cubrirte de los puñetazos de tu enemigo. Es muy simple pero la diversión es directamente proporcional a su sencillez, pruébalo y sabrás lo que es apagar la consola y quedarte con ganas de darle un puñetazo a alguien. Mítico. 

Street Fighter II

Y hablando de juegos míticos, Street Fighter no suele faltar en ninguna lista. Aquí no iba a ser menos, y además de ser una pequeña gran joya del catálogo de Game Boy es también un desafío a toda lógica y a todas las leyes de la programación. Muchos se reían ante la remota posibilidad de meter un juegazo como Street Fighter II dentro de un cartucho de Game Boy, el desafío era poco menos que imposible, pero si algo vino a demostrar esta pequeña maravilla es que los límites y las normas están para romperse.

Al fin y al cabo, si otros sistemas que no iban sobrados de memoria como la Master System y hasta el mismísimo Spectrum tuvieron sus respectivas conversiones del clásico inmortal de Capcom, ¿Por qué no la Game Boy? No solo capta a la perfección la esencia del original, sino que además incorpora varios personajes que solo estaban disponibles en revisiones posteriores del mismísimo arcade.

Toda una proeza técnica, Street Fighter II para Game Boy es una apuesta segura y una excusa perfecta para llevarte tu vieja portátil a la playa. Es tan adictivo y épico que tu pobre Game Boy puede acabar metida en la arena o en el fondo de la piscina si te descuidas, más de una vez te retorcerás acompañando el movimiento de tu personaje en pantalla en un intento de evitar la derrota, te agitarás y te colocarás de todas las formas posibles en tu toalla, intentando que la gente a tu alrededor no se dé cuenta de que estás librando una gran batalla.

Así es Street Fighter II en Game Boy, pequeño pero matón.

Robocop

Robocop para Game Boy es un pequeño GRAN juego, en mayúsculas, porque contiene todo lo que lo hizo mítico en los salones recreativos y en sus respectivas conversiones domésticas. La versión de Game Boy no tiene absolutamente nada que envidiarles a sus hermanos mayores para otros sistemas mucho más potentes, lo cual ya es todo un logro.

En segundo lugar, Robocop en Game Boy se disfruta incluso más que en otras consolas o sistemas, gracias a una jugabilidad imbatible y una dificultad exigente pero justa que sabe recompensar tus esfuerzos por superarte. Tiene unos gráficos que a veces rozan peligrosamente el techo técnico de la consola, y sabrá cautivarte a poco que seas fan del personaje. Si además has jugado anteriormente a cualquiera de sus versiones “mayores”, sabrás valorarlo doblemente, porque agradecerás el buen hacer de Ocean a la hora de comprimir toda la parafernalia asociada a Robocop en este pequeño cartucho.

Os contaré una anécdota: jugarlo en la playa es toda una experiencia, fue allí concretamente donde yo me lo conseguí terminar por primera vez, en la comodidad de una tumbona y en un fantástico atardecer que fue aún más glorioso por el hecho de haberme acabado tan magnífico juego. Jamás había disfrutado tanto de una partida a Robocop como en aquella tarde inolvidable de verano, sol y playa.

No sé aún muy bien si fue por el hecho de estar disfrutando de unas vacaciones o si bien se debió al puro y simple disfrute de tener una Game Boy y el cartucho de Robocop a mano, pero desde luego es una de esas experiencias que no se olvidan fácilmente. Si buscas un juego para Game Boy que sea emocionante, divertido, con una dificultad de las de antes y que sobre todo sepa recompensarte, Robocop es tu juego. No puede faltar en tu colección. 

Indiana Jones y la Última Cruzada

Otra gran película y otro gran juego para Game Boy, Indiana Jones y La Última Cruzada es otra gloria jugable que te hará frotarte los ojos en más de una ocasión y preguntarte si realmente se trata de un cartucho de Game Boy. Su calidad gráfica y su factura técnica en general es de sobresaliente, otro caso más de un juego que lleva hasta el límite las capacidades de la consola. Un juego ideal para jugarlo en vacaciones, más que nada porque es un poco complicado (a veces demasiado) y vas a necesitar tiempo para aprenderte los recovecos del mapeado de algunas fases y necesitarás perfeccionar tu técnica para no fallar en la ejecución de los saltos y las secciones de plataformas.

Alterna además las fases de habilidad con ciertas peleas contra enemigos finales de nivel que pondrán a prueba tu habilidad. Es un juegazo redondo que tan solo podría echarte atrás si eres de los que se rinden con facilidad ante los desafíos realmente exigentes, no es un juego para niños, estás advertido. Recuerda poderosamente a la versión para ZX Spectrum del mismo título, lo cual no es de extrañar debido a las grandes similitudes existentes entre la arquitectura de ambas máquinas, pero aunque lo jugaras en ordenador en su día, sigue siendo toda una experiencia poder llevártelo a la playa o a donde quieras. 

Tortugas Ninja: Fall of the Foot Clan

Aunque para esa época (finales de los 80) ya habíamos tenido ocasión de jugar al que posiblemente sea el mejor videojuego basado en las Tortugas Ninja que jamás se haya hecho (me refiero a la máquina recreativa de Konami), muchos tuvimos la suerte de llevarnos a casa (y gracias a la portabilidad de Game Boy) realmente a cualquier sitio que nos diera la gana un gran juego exclusivo para este sistema protagonizado por nuestros queridos quelonios ninja: Fall of the Foot Clan es todo un juegazo con unos gráficos increíbles para tratarse de una Game Boy y unas animaciones fluidas y muy bien trabajadas, que a veces te harán creer que estás viendo un episodio de la serie clásica de animación.

A pesar de las evidentes limitaciones del sistema y de los años transcurridos, Fall of the Foot Clan sigue siendo uno de los mejores juegos de las Tortugas Ninja a los que puedas jugar. Es ideal para un rato de playa o de piscina, ponte los auriculares y desconecta. Te sumergirás en una divertida e intensa aventura que además de asequible por su dificultad moderada resulta especialmente recomendable para partidas rápidas y satisfactorias. Es posible terminarlo en menos de media hora y quedarte con un excelente sabor de boca.

Al principio de cada nivel podrás elegir a tu tortuga favorita para adentrarte en cada fase y abrirte camino entre las legiones de soldados del clan de Shredder, pero si eres derrotado capturarán a tu héroe y deberás continuar con las otras tortugas restantes hasta llegar al final. Bueno, espectacular, divertido y corto. A por él. 

Bomb Jack

Terminamos nuestro repaso a estas diez pequeñas joyas con otro gran clásico retro al que seguramente habrás jugado antes en alguna de sus populares conversiones domésticas, nada más y nada menos que el inmortal Bomb Jack.

Esta versión para Game Boy vuelve a ser prácticamente un calco de su homónimo para el ZX Spectrum, pero quizá precisamente por eso nos resulta tan entrañable y jugable. Ya en el añejo pero querido ordenador de Sinclair era uno de sus juegos más asequibles y jugables, por lo que no es de extrañar que esta versión “heredera” de la anterior conserve gran parte de su espíritu.

En Bomb Jack deberemos recoger todas las bombas de cada escenario antes de que exploten, manteniendo el esquema básico y las mismas mecánicas que hicieron popular el juego hace ya muchos años. Lo que cambia aquí es el hecho de que lo tienes todo en la palma de tu mano para jugar y disfrutar de uno de los mejores videojuegos para Game Boy que puedas encontrar, y además te lo puedes llevar a donde quieras. Un juego ideal si no dispones de mucho tiempo, te puede proporcionar unas cuantas buenas partidas rápidas y luego quizá prefieras continuar tu plan de actividades cambiando de cartucho.

Tienes donde elegir. Por variedad y cantidad que no quede…


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