10 sobre 10, videojuegos retro impecables, perfectos

Iniciamos hoy un nuevo reportaje, tal y como ya anunciamos el mes pasado en este mismo espacio, dedicado a repasar diez míticos videojuegos perfectos. Se trata de videojuegos de los de 10 sobre 10, prácticamente impecables. De esos juegos legendarios que pusieron de acuerdo a todo el mundo y a los que casi nadie dudaría en otorgarles una puntuación de 10. Dicen que nunca llueve a gusto de todo el mundo, pero con esta lista de ilustres te demostraremos que eso no es cierto.

A veces, todos coincidimos en algo. Hay una serie de videojuegos que podrán gustarte más o menos, pero que siendo sinceros tendremos que admitir que eran casi perfectos . Hoy te hacemos un recorrido histórico por el selecto salón de la fama. Donde inscribieron su nombre con letras de oro los mejores de entre los mejores.

God of War

Es una obviedad decir a estas alturas que el primer God of War era una auténtica barbaridad de juego. Eso ya lo sabe todo el mundo, hasta aquellos que aún no lo hayan jugado. Pocas veces la crítica y el público en general se ponen de acuerdo de forma unánime para señalar a un juego como imprescindible o como obra maestra. Juegos buenísimos los hay a montones, pero cuando se habla de obras maestras el abanico se reduce considerablemente.

God of War es una obra maestra, no un gran videojuego. Sus gráficos, su jugabilidad, su variado desarrollo, sus ricos y espectaculares escenarios; los brutales jefes de final de fase y esos enfrentamientos más grandes que la vida misma; son algunas de las cualidades que han encumbrado a este título hasta el Olimpo de los Dioses; (nunca mejor traída la metáfora) y lo han establecido como un referente y un espejo en el que mirarse.

Puede que hoy en día la saga empiece a dar bocanadas y esté algo falta de aire fresco. Pero su última entrega para PlayStation 4 ha demostrado que al bueno de Kratos aún le queda cuerda para rato. Cuando tienes buenos mimbres a tu disposición, siempre hay lugar para la fabricación de excelentes cestos.

God of War nos ha acostumbrado a la épica y la grandilocuencia. Y aunque algunos puede que ya no se dejen impresionar con la misma facilidad que antaño; haced el esfuerzo de trasladaros al año 2005 y ver esta barbaridad de juego en movimiento en una PlayStation 2: sencillamente impagable. Se adelantó a su tiempo más de una década y pese al tiempo transcurrido sigue siendo impresionante. Obra maestra inmortal para enmarcarla y recordarla siempre.

Metal Gear Solid

Otro gran clásico inmortal que sigue con nosotros y en nuestra memoria de forma imperecedera es Metal Gear Solid para la primera PlayStation de Sony. Siempre acaba por salir por algún lado. Y es que resulta difícil encontrar a alguien que sea capaz de sacarle algún defecto a esta joya inmortal. Más allá de lo que ya se ha señalado en miles de ocasiones: le sobran escenas de vídeo y le falta acción.

Esto último es bastante discutible aunque muy respetable; pero no cabe duda de que con Metal Gear Solid se rompe un molde y se trasciende en el medio. Yendo mucho más allá de lo que se había hecho en años. Si no lo has jugado, en parte me das envidia porque tienes por delante todo un mundo de nuevas sensaciones y sorpresas por descubrir. Y si ya eres un habitual de las aventuras de Snake y familia; entonces estarás de acuerdo conmigo en que estamos ante un juego que verdaderamente juega en otra liga distinta al resto.

Si solo pudieras llevarte en una maleta diez juegos a un lugar remoto en el que no quisieras que nadie te encontrara; estoy seguro de que Metal Gear Solid estaría entre esos diez juegos privilegiados y definitivamente diferentes.

Nos sigue pareciendo una obra maestra a la que prácticamente nadie dotado de buen gusto dudaría ni por un segundo en otorgarle un 10 redondo. Puede que no sea una bomba de adicción y que tenga ciertos altibajos en su planteamiento, pero tampoco pretende ser de otra forma. Otra obra maestra que jamás pasará de moda. Uno de los grandes videojuegos perfectos donde los haya.

Metropolis Street Racer

Hacer un gran videojuego es difícil, pero lograr la excelencia lo es aún más. A veces no basta con ser el primero. De vez en cuando surgen juegos que deslumbran por diversos motivos y redefinen el género al que pertenecen llevándolo hasta nuevos horizontes de grandeza.

Esta es, justamente, la filosofía que sostiene a Metropolis Street Racer, de lejos el mejor juego de coches de su generación. Por supuesto, también lo es de la difunta y muy recordada Dreamcast de SEGA. Es, además, una filosofía que opera a un doble nivel. Pues si aquí no basta con ser el primero como ya hemos dicho, es además necesario ganar con estilo.

En función de las virguerías que seas capaz de hacer al volante, el juego te premia con una serie determinada de puntos de estilo; (kudos) que irán desbloqueando las sucesivas carreras, escenarios y desafíos; de este larguísimo juego (tienes carreras para literalmente meses) que solo está al alcance de unos pocos. Esto último no quiere decir que no pueda disfrutarlo cualquier jugador. Sino que antes al contrario solamente los más hábiles lograrán apreciarlo en su totalidad y en su enorme grandeza.

Escenarios detallados hasta la obsesión, cambios de clima en tiempo real, vehículos escalados y recreados hasta el más mínimo detalle. Además de una jugabilidad perfecta a medio camino entre el estilo arcade y la simulación. Carreras ilegales por las principales ciudades del mundo que ni pueden dejar a nadie indiferente. Es increíble cómo ha envejecido (de bien), llegando realmente a ser mejor con el paso de los años. Échate unas carreras ahora mismo al Metropolis Street Racer y lo descubrirás intacto. Uno de los videojuegos, sin duda, perfectos. El tiempo no solo no ha pasado por él, sino que es casi mejor. Como los buenos vinos.

Resident Evil 2

Resident Evil 2 es sin duda alguna y muy de lejos una obra maestra incomparable. No solo no entiende de modas ni de épocas sino que además mejora con el paso de los años.

Puede que, tecnológicamente, ya le estuviera haciendo falta una capa de chapa y pintura; que en Capcom supieron darle de manera muy oportuna con su reciente remake para PlayStation 4 y Xbox One; pero el planteamiento del juego, su argumento, sus mecánicas y (muy por encima de todo) su sublime ambientación; siguen siendo de otra galaxia y por eso compite en una liga superior.

Agotado el debate a estas alturas de si se trató o no de la mejor entrega de la franquicia. Que lo es, empatado con Code Veronica y Resident Evil 4. A nadie le cabe duda de que esta larga y terrorífica aventura tiene algo especial; que le hace estar un punto por encima del resto de sus perseguidores. Supuso la vuelta por la puerta grande para muchos jugadores; que tuvieron en esta magistral aventura su primer contacto con una nueva generación de videojuegos abanderados por la primera PlayStation de Sony.

Jugarlo es toda una experiencia vital. Tratamos de uno de los videojuegos perfectos por antonomasia. Es lo más cercano que vas a estar nunca de jugar a un juego absolutamente perfecto lo mires por donde lo mires. No me extraña que lo hayan remasterizado. Es uno de esos juegos que se adelantaron tanto a su tiempo que hicieron falta bastantes años para hacerle justicia; volviendo a reprogramarlo para una plataforma que esté a la altura de lo que esta inmensidad de juego necesitaba.

Shadow of the Colossus

Es difícil destacar una sola de las numerosas cualidades de esta leyenda de los videojuegos, y es que uno no sabe realmente con qué quedarse: sus inmensos y espectaculares jefes finales, colosos que ocupan no una sino varias, a veces muchas, pantallas; sus gráficos (ya eran espectaculares en su versión original para PlayStation 2); su argumento digno de una buena película; su ambientación, solamente a la altura de un reducidísimo y selecto grupo de mitos de la industria; la astuta banda sonora, que parece cobrar vida a la par que el juego va cambiando de ritmo, y evoluciona con él de forma absolutamente envolvente; o, por qué no decirlo, su nivel de adicción una vez que le coges el tranquillo.

Lo mires por donde lo mires y aún siendo muy estrictos, se hace complicado no otorgarle un merecidísimo 10 a esta joya inmortal que muy bien podría tratarse de un juego hecho en el futuro dentro de 15 o 20 años, y es que si algo ha demostrado Shadow of the Colossus es que es intemporal e inmortal. Seguirá funcionando perfectamente y será de los pocos que conseguirá mantenerse como uno de los videojuegos perfectos dentro de 50 años.

Sonic the Hedgehog

Admitámoslo. Hubo un antes y un después de este juego en la industria. Uno de los videojuegos perfectos, sin lugar a dudas. No se trata de un simple juego más, se trata de arte en estado puro que elevó hasta lo más alto al género de las plataformas; que venía renqueando y necesitando una bocanada de aire fresco desde los gloriosos pero caducos tiempos del Spectrum y los ordenadores de 8 bits y sus grandes protagonistas saltarines.

Con Sonic the Hedgehog asistimos no solo a la revolución del género de las plataformas sino además (y quizá más importante) al nacimiento de una estrella de los videojuegos que se identificaría con la compañía que lo vio nacer hasta el punto de establecer una relación simbiótica y absolutamente representativa como nunca se había hecho antes, a excepción de Mario con Nintendo. Sonic es SEGA y SEGA es Sonic, y sin uno de los dos el otro no tendría mucho sentido, esa es la verdad.

Si bien es cierto que detrás de SEGA hay un interminable catálogo de sagas y títulos más grandes que la vida misma, es a raíz de la irrupción de este carismático personajillo que asistimos a la fusión total entre videojuego y compañía. La fama de Sonic no para de crecer, asistiendo hace poco al estreno de su tan ansiada película de imagen real (te hablaremos de ella y de muchas otras películas basadas en videojuegos en nuestro reportaje del mes que viene, para que te vayas preparando)y  seguimos recibiendo juegos del erizo supersónico de vez en cuando, eso sí, con resultados dispares que nos hacen mirar atrás con cierta nostalgia y recordar a esta primera entrega de sus aventuras como la mejor de todas ellas. Sus secuelas inmediatas refinaron la fórmula e introdujeron mejoras fundamentales y a toda una galería de secundarios de lujo. Mítico e inolvidable.

Soul Calibur

Lo he dicho en varias ocasiones y lo admito sin pudor ni vergüenza: llevo más de veinte años intentando encontrarle algún defecto a este juego y no lo consigo. Si hablamos de videojuegos perfectos, para muestra un botón. Me rindo, lo confieso: es absolutamente impecable.

Literalmente no hay nada que corregir o que suprimir en Soul Calibur: de lejos el mejor juego de lucha para Dreamcast y si me apuráis (algunos me darán la razón) sigue siendo el mejor juego de toda la franquicia: y ojo, porque estamos hablando de una saga con 6 entregas hasta la fecha y que lleva dos décadas evolucionando. Y eso es mucho decir, y en este mundillo tan cambiante y que se queda obsoleto al día siguiente, eso es mucho decir.

Jamás unos personajes se movieron mejor en un entorno tridimensional, jamás un juego de lanzamiento o de la primera hornada para una consola dejó tan alto el listón. Nunca un juego te proporcionó tantísimas horas de diversión y nuca antes habíamos asistido a tal despliegue de coleccionables y elementos extra desbloqueables: tienes juego para rato, y además no deja de crecer. Un 10 redondo que no admite discusiones. 

Street Fighter II

Y de uno de los videojuegos de lucha más perfectos e intachables pasamos a otro que tampoco se queda atrás. Street Fighter II sigue siendo muy probablemente el mejor juego de lucha 2D de la historia, y aunque le han salido clones e imitadores hasta en la sopa con el paso de los años y las décadas, sigue estando un punto (o dos) por encima del pelotón.

El arrollador carisma de sus personajes seleccionables y su jugabilidad perfecta tienen mucha culpa de que aún hoy se siga hablando constantemente de un juego de 1991. Increíblemente, y como ya hemos dicho antes al hablar de Soul Calibur, no deja de crecer.

Posiblemente creas que lo sabes todo acerca de este juego, pero por mucho que lo hayas jugado te aseguro (y en esto tendrás que darme la razón lo quieras o no) que nunca dejarás de descubrir cosas en cada partida. Y es que Capcom logró con Street Fighter II, por encima de todo lo demás, crear un sistema de juego que lleva al a la obra a ser uno de los videojuegos más perfectos de la saga; y que a veces parece tener una inteligencia artificial que juega con tus emociones y tus sentimientos. Como la vida misma. Es tan bueno que muchos años después y tras un montón de secuelas su sombra sigue tapándolo todo, y es difícil dejarlo atrás.

Super Mario World

Si Sonic supuso un salto cuántico dentro de la industria, especialmente para SEGA, lo que hizo Super Mario World por Nintendo, sentando los firmes cimientos sobre los que edificó una de sus consolas más queridas y recordadas, la Super Nintendo, solamente puede ser calificado como vital.

Sin este gran juego se hace difícil  entender el papel de Nintendo en la mítica guerra de la generación de 16 bits que mantuvo de forma encarnizada con su gran rival.

Esta primera entrega de Mario en la generación de 16 bits  marcó la hoja de ruta a seguir para todos los juegos de plataformas que vendrían después (y fueron muchos), dando además una buena demostración de lo que era capaz el cerebro de la bestia de Nintendo. Si Mega Drive tuvo en Sonic a su gran estandarte insignia, Nintendo tuvo a Super Mario World.

Tetris

Y por supuesto un mito de la historia de los videojuegos que no podía faltar para rematar nuestro reportaje de este mes es el Tetris clásico de las máquinas recreativas. Por supuesto que tampoco podemos dejar de recordar sus cientos (literalmente) de conversiones y adaptaciones, pero nos centraremos en el arcade clásico que después de todo es el motivo por el que recordamos este gran juego y por el que seguimos hablando de él sin cansarnos: no es bueno, es buenísimo. Realmente juega en otra liga distinta al resto, y es que por primera vez asistimos a la fusión definitiva entre juegazo clásico y juego casual al que puede acceder literalmente cualquier persona de cualquier edad, condición y habilidad. Jugar al Tetris es más que un hobby toda una experiencia vital, y hasta se estudia en la Facultad de Medicina por sus cualidades terapéuticas. Increíble pero cierto: Tetris es capaz de encender las zonas de placer de tu cerebro como si fueran las luces de un árbol de Navidad. Legendario.

videojuegos-perfectos

Si te gustan los videojuegos retro no dudes en pasarte por nuestra sección o pinchar aquí

, , , , , , , , , , , , ,
Artículos Similares
Latest Posts from Mentero